Existen dos tratamientos para la apnea obstructiva del sueño, por un lado, la terapia CPAP y por el otro la BiPAP. Ambas consisten en la utilización de aparatos tecnológicos que ingresan aire a presión en las vías respiratorias, permitiendo que estas funcionen correctamente mientras el paciente descansa. Sin embargo, no resulta indistinto utilizar una u otra. Dependiendo del trastorno que sufra la persona, será la indicación que realice el profesional.

En este artículo identificamos las principales diferencias entre la terapia CPAP y la terapia BiPAP.

¿Cómo saber cuál necesito?

Como bien dijimos, ambas poseen ciertas diferencias. Para poder determinar cuál se adapta mejor a cada paciente será relevante, en primera instancia, ejecutar una prueba de sueño que determine la gravedad de los síntomas. Y dependiendo de esos resultados, sumado al diagnóstico establecido por un profesional, se determinará qué tipo de tratamiento es el más indicado para el paciente.

CPAP

Si luego de la prueba de sueño se determina que el paciente necesita un aparato que le administre aire bajo presión positiva continua, entonces la indicación será la terapia de CPAP.

Este aparato trabaja ingresando aire a una presión constante en las vías respiratorias, manteniendo estas abiertas e impidiendo su obstrucción durante el descanso.

Así mismo, existen dos tipos de máquinas que ejecutan este tratamiento: la que utiliza presión fija, la cual se mantiene a un nivel constante durante toda su utilización. Y la de presión automática, que regulará la presión según la necesidad del paciente durante el descanso.

Sin embargo, como hemos comentado anteriormente, la elección de una u otra también estará a cargo del profesional responsable. Aunque en ocasiones puede suceder que no exista indicación alguna del médico tratante y en ese caso, es recomendable emplear la CPAP de presión automática, ya que esta regulará, por sí misma, el nivel de aire según la necesidad de la persona.

BiPAP

Esta máquina realiza el mismo trabajo que la CPAP, es decir, ingresa aire bajo presión a las vías respiratorias. La principal diferencia es que, la BiPAP ofrece la posibilidad de tener una presión más alta en la inspiración y otro nivel más bajo en la exhalación. De allí su prefijo “Bi”, debido a sus dos niveles. Este modelo suele utilizarse para tratar la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o el enfisema, que requieren de esta regulación para hacer el tratamiento efectivo.

En conclusión, no es que una terapia sea más efectiva que la otra, sino que dependerá de la patología del paciente a tratar. Por ello es fundamental contactar primero con especialistas, ya sea de la medicina o de la terapia del sueño, para que sean estos los encargados de realizar las pruebas necesarias, determinar el diagnóstico y luego indicar el tratamiento a seguir.

De todos modos, si al leer el artículo le surgen dudas, no dude en contactarnos.