Quienes están en tratamiento de la Apnea Obstructiva del Sueño pueden sufrir algunos efectos secundarios del CPAP indeseados, por ello desde Intus te contamos de qué se tratan y cuáles son sus posibles soluciones, al igual que en la primera parte de este apartado.

Efectos secundarios del CPAP

  • Congestión nasal: La congestión es uno de los efectos secundarios del CPAP más frecuentes. Para poder aliviar este síntoma, recomendamos incorporar un humidificador a su terapia, éste le ayudará a reducir la congestión creando un flujo de aire húmedo y cálido.
  • Claustrofobia: Al comienzo del tratamiento CPAP, el paciente puede sentirse algo abrumado y tener la sensación de encontrarse encerrado detrás de la mascarilla. Para reducir al máximo esa incomodidad, recomendamos elegir una mascarilla que tenga el mínimo contacto con la piel facial. Por ejemplo, una mascarilla nasal o una mascarilla facial completa que sean menos invasivas.
  • Aerofagia: Cuando al paciente le resulta muy difícil respirar contra la presión de su máquina CPAP, puede generar aerofagia, es decir, eructos, hinchazón y/o gases causados por la ingestión de aire. Este síntoma tan molesto puede evitarse reduciendo los niveles de presión del aire y cambiando la posición para dormir.
  • Dolores de cabeza: El dolor de cabeza no debería ser uno de los efectos secundarios del CPAP, pero si lo es, puede significar que la presión de aire es demasiado alta o que existe una infección u obstrucción de los senos paranasales. En este último caso, recomendamos acudir inmediatamente al médico encargado del seguimiento del tratamiento.
  • Dolor de oído: En ocasiones, el uso de una máquina CPAP puede provocar molestias en los oídos, que resultan por una inflamación generada por el reflujo ácido, la gripe y la alergia que pueda sufrir el paciente.

Si usted es propenso a infecciones de oído, tinnitus o dolor, por favor asegúrese de que su equipo conserve siempre una buena higiene y de controlar que los ajustes de presión no estén más elevados de lo recomendable.

Soluciones para los efectos secundarios del CPAP

Para mejorar la adaptación al CPAP y evitar sus efectos secundarios, le dejamos las siguientes pautas:

  • Limpieza regular: Para prevenir la acumulación de suciedad y gérmenes, es fundamental limpiar la mascarilla, los tubos y otros componentes con regularidad. Cada día, debes lavar la mascarilla y la cámara del humidificador con agua y jabón. Los tubos se pueden limpiar por inmersión en soluciones desinfectantes disponibles en el mercado, lo que facilita el proceso de limpieza.
  • Evita productos grasos: Antes de utilizar la mascarilla, asegúrate de eliminar cualquier residuo de maquillaje o cremas faciales. Estos productos pueden ser responsables de varios de los efectos secundarios mencionados anteriormente.
  • Elige la mascarilla adecuada: Existen diversos tipos de mascarillas CPAP. Consulta con tu médico especialista para determinar cuál es la más adecuada para tus necesidades. Si la mascarilla actual resulta incómoda o causa problemas, considera un cambio.
  • Verifica el humidificador: Si experimentas sequedad en las vías respiratorias o hemorragias nasales, verifica que el humidificador esté funcionando correctamente. Asegurarte de que la humedad se ajuste adecuadamente puede prevenir estos efectos secundarios.
  • Considera barreras de mascarilla: Para evitar problemas como llagas o erupciones cutáneas, puedes utilizar barreras de gel o tela entre la mascarilla CPAP y tu piel.
  • Ajusta la mascarilla adecuadamente: Una mascarilla demasiado ajustada puede causar irritación en la piel, mientras que una muy suelta puede provocar fugas, especialmente en los ojos, lo que puede resultar en irritación ocular. Asegúrate de ajustarla de manera óptima para evitar efectos secundarios innecesarios en tu terapia CPAP.